Seleccionar página

En el Valle del Cauca, la deuda acumulada de las EPS alcanza los $6 billones; solo el HUV tiene una cartera de casi medio billón de pesos.

Santiago de Cali, enero 22 de 2026. Las barreras de acceso a los servicios, el incumplimiento en la entrega de medicamentos y el fraccionamiento de tratamientos para enfermedades crónicas como la diabetes y la hipertensión, son el pan de cada día para miles de usuarios que reciben el impacto de la crisis del sistema de salud en el país. La liquidación de las EPS planteadas por el Gobierno nacional, no es la solución, aseguran las autoridades de Salud en el Valle del Cauca, que reclaman el pago oportuno de los servicios a la red hospitalaria.

La crisis no se soluciona con la liquidación de las EPS, sin recursos oportunos es imposible sostener la atención”, asegura María Cristina Lesmes, secretaria de Salud del departamento, donde la deuda acumulada de las EPS con el sector salud alcanza los $6 billones, una cifra que golpea la operación de hospitales, clínicas y el talento humano.

ÚNETE A NUESTRO CANAL DE WHATSAPP

Hoy estamos enfrentando pagos que se realizan hasta a 120 días, lo que ha llevado a que muchos hospitales adeuden entre tres y seis meses de salario a su personal, generando una situación de altísima inestabilidad laboral y financiera”, explicó la funcionaria.

Lo más preocupante, agregó la Secretaria de Salud del Valle, es que el desfinanciamiento del sistema se ha profundizado en los últimos años, de manera que “algunos recursos se están utilizando para la contratación de equipos básicos de atención cuya financiación aún no es clara, no sabemos con certeza cómo se reconocen estos costos dentro de la UPC, o si estamos pagando dos veces por los mismos servicios”.

Actualmente, el 15% de los prestadores de servicios de salud del departamento son públicos y el 85% privados, los cuales atienden no solo la demanda del Valle del Cauca, sino también la de departamentos como Nariño, Cauca, Putumayo y el Eje Cafetero. Sin embargo, la crisis financiera ha provocado una alta rotación de personal y una reducción de la oferta de servicios.

El impacto de la crisis financiera del sistema de salud lo viven a diario instituciones como el Hospital Universitario del Valle, con una cartera cercana a medio billón de pesos; también los hospitales locales de municipios como Roldanillo, Zarzal, Palmira, Buga, Alcalá, Ulloa y Yumbo, donde se presentan retrasos en el pago de servicios y del personal de salud.

‘En el Valle del Cauca lloramos todos, sin distingo’

Desde el Gobierno departamental se reiteró el respaldo y la solidaridad con los profesionales de la salud, quienes, pese a la falta de recursos y a la incertidumbre laboral, continúan sosteniendo la atención a miles de pacientes y garantizando el derecho fundamental a la vida.

Las enfermedades no distinguen estratos ni territorios, asegura la secretaria de Salud del Valle del Cauca, María Cristina Lesmes, al señalar que “en el Valle del Cauca lloramos todos sin distingo de ninguna naturaleza, porque la enfermedad no clasifica. Un niño con cáncer que vive en Pance es tan vulnerable como el niño con cáncer que vive en el oriente de Cali; ambos necesitan su tratamiento oportuno, su medicamento oportuno y una IPS abierta que pueda atenderlos”.

La funcionaria lamentó las declaraciones que, desde el Ministerio de Salud, en lugar de contribuir a soluciones estructurales, profundizan la angustia de pacientes, familias y trabajadores del sector salud. “Estos mensajes no hacen más que aumentar la afectación a la salud mental de todos, al poner a la sociedad en una confrontación basada en condiciones socioeconómicas, olvidando cómo funciona el mercado laboral y cómo miles de trabajadores de la salud hoy tampoco reciben su pago oportuno”, explicó Lesmes.

Michelle Chavaco
Periodista Gobernación del Valle del Cauca

Comentarios Facebook