El ente gestor del plan de salvaguardia de la marimba de chonta, en reunión sostenida con la Viceministra de Cultura, Adriana Molano, reconoció que los procesos de resistencia cultural musical les salvó la vida y ellos retribuirán de la misma forma a los jóvenes que muchos actores de la guerra se quieren llevar.
Según Molano, por espacios como el Festival Petronio Álvarez es que nacen las resistencias culturales desde las escuelas comunitarias. Y este festival -que es el más importante de la cultura negra en latinoamerica- se ha convertido en un encuentro de culturas, pasando la fiesta a un segundo plano. La funcionaria ha visto madurar el proceso desde que se realizaba en el teatro al aire libre Los Cristales y da fe de lo que se ha gestado generación tras generación.
“El esfuerzo que ha realizado la Alcaldía de Cali para que la cultura afro se reconozca, ha permitido que los saberes y conocimientos, las cocinas, las bebidas, la moda, la música y otras manifestaciones del Pacífico se den cita cada año en Cali y se reúnan las cuencas, los consejos comunitarios y la comunidad para intercambiar culturas y experiencias. Eso no se puede perder. Por el contrario, se tiene que mantener”, agregó la Viceministra Adriana Molano.
Respecto del viche, inscrito por el Consejo Nacional dentro de los Saberes y Tradiciones del Pacífico en la lista representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial del Ámbito Nacional, el Ministerio de Cultura expidió la ley -que se encuentra en reglamentación- para que los vicheros tradicionales sean caracterizados y se beneficien de su comercialización, ellos y no otros, por directrices de la Vicepresidente Francia Márquez.
Por su parte el Ministro de Cultura, Juan David Correa, llegó al Petronio dispuesto a conocer, a degustar, a probar de todo y vivir la experiencia de la cultura pacífica, con la convicción de que un Festival de esta categoría merece ser reconocido a nivel internacional.
“Todos debemos abrazar una región como el Pacífico, que nos enseña grandes cosas, como la hermandad y la preservación de sus raíces. Debemos apoyar a los que trabajan en el patrimonio, a una comunidad unida en torno a su cultura para que esta trascienda fronteras. Y no me voy de Cali sin amanecer en uno de los arrullos que hacen en el Distrito”, finalizó el ministro Correa.