A hoy, 25 de junio, el departamento del Valle del Cauca, que ya declaró una crisis humanitaria en salud, se ve abocado a la profundización de la misma, con el cierre de servicios ante el no pago de los recursos de los meses de mayo y junio de las EPS intervenidas, que está llevando a la suspensión de la atención a los usuarios ante la imposibilidad de funcionamiento.
De los 789 mil millones de pesos correspondientes al valor mensual de la UPC de los regímenes subsidiado y contributivo para el Valle del Cauca, a la fecha se han girado únicamente $289.398 millones por giro directo, con un faltante de 500 mil millones de pesos, de los cuales desconocemos su destino. Si bien hemos sido informados de algunos giros de tesorería que hacen las EPS a la red de servicios, desconocemos el procedimiento de estos giros de tesorería y la aplicación de los mismos.
La gran preocupación que tenemos es vernos abocados a los cierres de servicios de hospitales y clínicas, y que pacientes hospitalizados de Asmet Salud, Emssanar y Coosalud no tendrán posibilidad de la prestación de servicios de la red de servicios ni pública ni privada. Para dar ejemplos, tendríamos que buscar la reacomodación de 190 pacientes de Emssanar en el HUV, que solo recibió 333 millones en el mes de junio; 78 pacientes del Isaías Duarte Cancino, 133 del San Juan de Dios y 62 pacientes de la Fundación Club Noel, por enumerar algunos.
Por eso queremos anunciarles a los vallecaucanos que, de no aparecer los recursos para el pago de la red pública y privada en una distribución razonable, nos veremos obligados al cierre de muchos servicios y al incremento de las barreras de acceso, sumando un número mayor de personas afectadas, tanto enfermos como personas al borde de la muerte.
Solicitamos al Presidente de la República, a la Superintendencia de Salud y al Ministro de Salud la intervención inmediata para solucionar este gravísimo problema, así como a los entes de control la identificación de los giros de tesorería.
El Gobierno nacional se está despidiendo dejando una crisis más profunda de la que recibió. Lo que hoy ocurre con los recursos de la salud es una herida más a un sistema que ya estaba en cuidados intensivos.
No estamos hablando simplemente de números; estamos hablando de recursos que significan atención para pacientes, sostenibilidad para hospitales y tranquilidad para miles de familias.